Leo Prensi

HISTORIA DE UN MESÍAS

Esta es la historia del gran
mesías que fue argentino
y que a convertirse vino
en soldado catalán.

Pasó de chico un rosario
de vicisitudes, hasta
cambiarlo todo la pasta
de un equipo millonario.

No crecía el argentino,
pero al fin cayó en las manos
de famosos matasanos
del gran país catalino.

Y ahora, gracias a la ciencia
y a la magia de la droga,
en la Costa Brava boga
con total independencia.

¡Y aquel que pequeño fuera,
hoy en suelo catalán
se siente como un titán
disfrazado de señera!

Leo Prensi

Adolf Gili

MI LUCHO

Yo seguiré con mi Lucho,

por Austria y por Alemania,
porque a mí me da la gania
y porque lo quiero mucho;
mi Lucho, que está pachucho
(aunque pa chucho mi perro),
desde la cuna al entierro
es el líder que yo amo,
y cuando lo miro exclamo:
¡qué bueno está mi gamberro!

Adolf Gili

Tomás Escobazos

POPURRIT HOMENAJE A MANOLO ESCOBAR

No me gusta que a Montoro
vayas con la minifalda,
que los ministros del oro
tienen más cara que espalda.

Mi carro me lo robaron
anoche cuando dormía...
¡Son los que me desahuciaron:
banqueros y compañía!

El gobierno nos engaña
y no deja de engañar;
por eso se oye este cantar:
¡qué boba España!, ¡qué boba España!

Tomás Escobazos

Maestro Tosférico

MAESTROS MUNDANOS

  • Maestro Ceado: lo desmenuza todo.
  • Maestro Cito: maestro de lo chiquitito
  • Maestro Colmo: si te seduce, te inocula el síndrome de Estrocolmo.
  • Maestro Feo: vence, pero no convence.
  • Maestro Lero: el rey de las trolas.
  • Maestro Oll: uno que habla de todo en todas partes y no sabe de nada en ninguna.
  • Maestro Ormenta: un tormento de maestro.
  • Maestro Pajo: que ve la paja en ojo ajeno y la quita a lo bestia.
  • Maestro Peado: ¡la culpa es de ese maestro!
  • Maestro Pezón: tropezó, se cayó, pero no se calló.
  • Maestro Picio: que siempre la picia.
  • Maestro Tamundos: to el tiempo viajando.
  • Maestro Vero: más que maestro, un trovador.
  • Maestro Yano: un auténtico virus. Y finalmente el...
  • Maestro Tosférico: el menda, que vive en las nubes, ¡adió, me voy volando!
Maestro Tosférico

Ignacio di Trola

LA VERDADERA HISTORIA DE FRANCISCO JAVIÉ

Y Francisco dijo: -¡Hola,
don Ignacio de Loyola!,
¿cómo estás?

-Pues aquí buscando a un tipo
que se una a nuestro equipo...
¿tú ónde vas?

-A París, a estudiar leyes,
cosas de curas, de reyes
y poetas...

-Pues si quieres compañía,
te sugiero que en la mía
tú te metas.

-¡Estupendo!, ¡pues Francisco
muy feliz se va al aprisco!,
¡qué ilusión!

-¡Qué bien!, ¡ya somos colegas!
Oye, ¿por qué no te llegas
al Japón,

para que to los nipones
se aprendan las oraciones
a la cruz?

Y dando consentimiento,
se marchó hacia el nacimiento
de la luz.

Y al llegar al Dai Nippón,
sintió gran indignación,
alarmándose

de damas y caballeros
que se bañaban en cueros,
¡divisándose!

Y, sin más, a los señores
y señoras: -¡Pecadores!,
les llamó.

Y al oír tanta patraña,
el Shogún de vuelta a España
lo mandó...

Y aquí concluye la historia
de este santo y esta gloria
de Navarra,

el que al ver la piel desnuda
de alguna hija de Buda
dice: -¡Guarra!

Ignacio di Trola

Maleni de Magdala

¡MALAYA LA JUEZA ALAYA!

¡Malhaya la jueza Alaya,
que me desmonta el invento
y tumba cada elemento
de mi entramado!, ¡malhaya!
¡Ay, malhaya la canalla
que ahora de nuevo, la pilla,
va y se nos casa en Sevilla
toda vestida de blanco,
y a mí me sienta en el banco
como Angeloti a Casilla!

Maleni de Magdala

Giuseppe Verderón

¡MI GRAN NABUCO!

Nabuco, Nabuco el grande
llevo a cuestas y sin truco,
se ande lo que se ande,
¡ay qué grande es mi Nabuco!

Si el querube sube y sube
con su vuelo impetüoso,
mi Nabuco es tan grandioso
que penetra hasta en la nube.

¡Y hasta al Dios omnipresente
mi Nabuco se asemeja,
que donde esté siempre deja
poco mundo de él ausente!

¡Oh gran Nabuco, gran rey!,
¡gloria del mundo y de España!,
¡olvidado hoy por la grey
bajo una tela de araña!

Giuseppe Verderón