¡LA CABEZA DE MI GOYA!
¿Adónde está la cabeza,
la cabeza de mi Goya,
que me causa gran tristeza
que con siniestra destreza
descabecen esa joya?
¡Tenemos que rescatar
su cabeza talentuda!
¡No debemos olvidar
cómo supo penetrar
en esa maja desnuda!
¡Ay genio del alma mía,
Goya de mi corazón,
esta horrible tropelía
es como una castración!
No pocos vemos marchar
con las cabezas perdidas,
mas ninguna sabe dar
lo que ella supo ofrendar
en sus goyescas corridas.
¡Por eso, o se me responde
o les monto la de Troya!
¡Que me digan pronto adónde
demonios se nos esconde
la cabeza de mi Goya!
Goyo Repollo
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