LA NUEVA MEDICINA GERMÁNICA
El que por obligación
lleva a cabo toda acción,
clama por ser paralítico;
y el que es superreservón
por un cólico nefrítico
Aquel que estima fatal
darse y dar sin condición,
por penetración anal,
aunque no haya ningún mal
si a ti te gusta un montón.
Si no abrazas el momento
para pasártelo pipa,
pues te dolerá la tripa
por temor a estar contento.
Pero si engordas, repara
que no es que el otro esté sordo,
que es que ponerte más gordo
subraya lo que os separa.
¿Será cierto, o serán tufos
que huelen a cachondeo?
¡En fin, yo no me lo creo!
¡Son cosas de los magufos!
Jesús María Bustelo Acevedo
Mancuernas y Mancuernos (No es lo mismo el Cuerno de la Abundancia que la Abundancia de Cuernos)
MACHO ALFA EN EL GIMNASIO
El hombre de la mancuerna
desprecia el músculo tierno,
y por eso lo gobierna
ese gimnasio que alterna
en verano y en invierno...
¡Y hoy los músculos le crecen
que hasta de piedra parecen!
¡Sin embargo, en la entrepierna,
hay una víscera externa
que prosigue igual de tierna,
y compensan los infiernos
mandándole un par de cuernos
duros como una mancuerna!
Y hasta en su barrio, con gracia,
ya le dicen sin decoro:
¡estás con tanta gimnasia
poniéndote como un toro!
Jesús María Bustelo Acevedo
El hombre de la mancuerna
desprecia el músculo tierno,
y por eso lo gobierna
ese gimnasio que alterna
en verano y en invierno...
¡Y hoy los músculos le crecen
que hasta de piedra parecen!
¡Sin embargo, en la entrepierna,
hay una víscera externa
que prosigue igual de tierna,
y compensan los infiernos
mandándole un par de cuernos
duros como una mancuerna!
Y hasta en su barrio, con gracia,
ya le dicen sin decoro:
¡estás con tanta gimnasia
poniéndote como un toro!
Jesús María Bustelo Acevedo
Mangüiti Petengüiti
EL LIBRO GORDO DE PETENGÜI
EL Petengüi y su Diversión Azur
mataron muchos rojos en el Este,
pero aún queda algún de su abolengüi
que buscando que mengüi
en su conciencia la heredada peste
se pone un rojo veste
y en la prensa le da mucho a la lengüi,
y da igual que te mole o te moleste,
¡oh glorioso Petengüi!
Mangüiti Petengüiti
EL Petengüi y su Diversión Azur
mataron muchos rojos en el Este,
pero aún queda algún de su abolengüi
que buscando que mengüi
en su conciencia la heredada peste
se pone un rojo veste
y en la prensa le da mucho a la lengüi,
y da igual que te mole o te moleste,
¡oh glorioso Petengüi!
Mangüiti Petengüiti
Pablito Churcherías
¡EL SANTO QUE ESCUCHABA A LOS TRONCOS! (¿QUÉ PASA, TRONCO?)
¡Pablito, toca madera!
¡Ay, Pablito, por tu vida!
¡Y que nada nos divida,
tronco, por lo que más quieras!
¡Por tus castas! ¡Ay, perdón,
por mezclarte con la casta!
Pero grita fuerte: ¡basta
a toda separación!
(Menos en cierta región,
de cuya segregación
te declaras entusiasta).
Mas sabes, en tu grandeza,
que incluso el mal más atroz
lo disipa con su voz
la Madre Naturaleza.
¡Que si San Francisco el viejo
hablaba con los perritos,
tú escuchas a los tronquitos
y además te dan consejos!
Por eso teme el diablo,
no al de efesios y de efesias,
sino a ti, ¡auténtico Pablo!,
¡el San Pablo y Sus Iglesias!
Pablito Churcherías
Ramón Aguillo
BURKURUCHOS Y BURKINIS
Ciertos rumores escucho
que en verdad me maravillan:
¡Dicen que en abril hay muchos
beatos con burkuruchos
paseando por Sevilla!
Cuentan que hay muchas chiquillas
muy creyentes y muy ninis
que además de las mantillas
procesionan con burkinis.
Y al girar por la Giralda,
junto a la Torre del Loro,
está llorando Mafalda
y se está riendo un moro.
Que el único que hay allí
de la población hebrea
por lo visto es un chavea
clavaíto a un israelí....
¡clavaíto, sí, sí, sí!
Eso que se rumorea,
¿es verdad o son pueriles
invenciones de la aldea,
o de quien se cachondea
del incienso en los abriles?
¡Tan sólo sé que a Jesús
pondrán de nuevo en la cruz
los mismos romanos viles!
Ramón Aguillo
Ciertos rumores escucho
que en verdad me maravillan:
¡Dicen que en abril hay muchos
beatos con burkuruchos
paseando por Sevilla!
Cuentan que hay muchas chiquillas
muy creyentes y muy ninis
que además de las mantillas
procesionan con burkinis.
Y al girar por la Giralda,
junto a la Torre del Loro,
está llorando Mafalda
y se está riendo un moro.
Que el único que hay allí
de la población hebrea
por lo visto es un chavea
clavaíto a un israelí....
¡clavaíto, sí, sí, sí!
Eso que se rumorea,
¿es verdad o son pueriles
invenciones de la aldea,
o de quien se cachondea
del incienso en los abriles?
¡Tan sólo sé que a Jesús
pondrán de nuevo en la cruz
los mismos romanos viles!
Ramón Aguillo
Rodrigo Roto
¡NO TE DIGO TRIGO POR NO LLAMARTE RODRIGO!
¡Hemos pasado un mal Rato,
han dicho los del Pepé!
¡Ay que triste se les ve
a los de por Ana Mato!
¿Un mal Rato? Y yo remato:
¿Y los españoles, ¡qué!?
Sin embargo, su derrota,
tanto en la Villa de Rute
como en la Ciudad de Rota,
ni se dio ni se discute...
¡Tras los votos, no hay permutas!
¡Y los votantes anónimos
mandan que a los San Jerónimos
vayan los mismos diputas!
Rodrigo Roto
¡Hemos pasado un mal Rato,
han dicho los del Pepé!
¡Ay que triste se les ve
a los de por Ana Mato!
¿Un mal Rato? Y yo remato:
¿Y los españoles, ¡qué!?
Sin embargo, su derrota,
tanto en la Villa de Rute
como en la Ciudad de Rota,
ni se dio ni se discute...
¡Tras los votos, no hay permutas!
¡Y los votantes anónimos
mandan que a los San Jerónimos
vayan los mismos diputas!
Rodrigo Roto
Maribel Igerante
El OPIO DEL PUEBLO
Soy una aficioná
del fútbol masculino,
que es el menos culino
que se puede encontrá.
Y esta es mi gran pasión:
gritar con frenesí
a todo referí:
¡cabrón, cabrón, cabrón!
Que a pesar de la mancha
del machismo en la historia,
¡hoy encuentra la gloria
la mujer en la cancha!
Me visto de bufón
y al campo me encamino,
¡el fútbol masculino,
esa es mi religión!
Maribel Igerante
Soy una aficioná
del fútbol masculino,
que es el menos culino
que se puede encontrá.
Y esta es mi gran pasión:
gritar con frenesí
a todo referí:
¡cabrón, cabrón, cabrón!
Que a pesar de la mancha
del machismo en la historia,
¡hoy encuentra la gloria
la mujer en la cancha!
Me visto de bufón
y al campo me encamino,
¡el fútbol masculino,
esa es mi religión!
Maribel Igerante
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